Por mucho tiempo se ha mantenido la tradición de que la novia lance el ramo a sus amigas solteras o que el novio lance, o incluso subaste, la liga a los invitados de la boda. Estas tradiciones provienen de nuestros ancestros ingleses.
Tiempo atrás los espectadores de las bodas trataban de arrancar pedazos de la ropa de la novia, pues creían que esto les permitiría compartir la felicidad de la pareja. Mientras la novia huía de sus atacantes, lanzaba su ramo para aplacar a la muchedumbre concurrida.
Una versión actualizada de esta tradición sostiene que aquellos que atrapen el ramo y la liga serán los siguientes en contraer nupcias. Pero los tiempos han cambiado, y las novias de hoy en día a
menudo obsequian el ramo a sus abuelos o a la pareja que entre los invitados, haya estado casada por mas tiempo.
La mas reciente adaptación de esta tradición implica que los invitados firmen la suela de los zapatos de los novios. Al final del día, los últimos nombre en
borrarse o el que no se haya quitado serán los próximos en casarse.
En lugar del sencillo y tradicional vals, mas y mas parejas están tomando clases de baile para impresionar a los asistentes de la boda con su desenvolvimiento en la
pista. Esta tendencia puede atribuirse a un revivido interés por el baile de salón, o tan solo a la necesidad de mantener el sentimiento de ser la “estrella por un día” el día de la boda. Las
parejas están practicando y aprendiendo tango, paso doble, rumba y fox trot.
Cambia el tradicional baile de padre e hija al invitar a todos los padres e hijas entre los asistentes a bailar con la novia y su papá. Pídele a la banda que toque
una canción tranquila que les guste a todos.
¿No te gusta el pastel? No tengas pastel. Siéntete libre de tener un buffet de nieve, de tartaletas o de cafés como postre, y utiliza un pastel pequeño tan solo para las fotos.
Los tradicionales cócteles de bienvenida, mantienen su popularidad. Dales un ingenioso nombre y sírvelos entre tus
invitados.